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martes, 6 de febrero de 2018

¿Por qué han caído las bolsas durante estos últimos días?
Buscando en un servidor esa pregunta aparecen respuestas del tipo:
“Renta fija más atractiva y expectativas mayores de tipos”. A lo que nos preguntamos: ¿Ahora? ¿De golpe?
Uno: la reserva federal lleva meses anunciándolo.
Dos: si sigue subiendo lo que compren perderá rentabilidad.
“trasvase de dinero de renta variable a fija”. A lo que nos preguntamos: ¿Ahora? ¿De golpe?
La inversión a largo plazo en renta fija es eso mismo a largo plazo, no son movimientos rápidos intradía, para ello son las negociaciones de los grandes fondos que entran dentro de la explicación anterior.
“juego de expectativas a favor de la renta fija”. A lo que nos preguntamos: ¿Ahora? ¿De golpe?
Lo mismo. Lleva sucediendo. No se produciría en unos días.
“Recogida de ganancias”. A lo que nos preguntamos: ¿Ahora? ¿De golpe?
El S&P500 lleva subiendo, o mejor dicho llevaba subiendo, desde febrero de 2016; y batiendo records históricos con valores increíbles desde finales de noviembre pasado.
“Algunos expertos achacan a la venta programada de órdenes… pérdida de soportes” A lo que nos preguntamos: ¿no los ha perdido otras veces? ¿Con la misma cantidad?
Sí los perdió, y sí, porcentualmente respecto las subidas anteriores pero…

Ahí entramos con nuestras hipótesis del sistema otras veces mencionadas.
La mayor parte del dinero, grandes fondos, trabajan con sistemas automáticos.
Los indicadores con los que trabajamos nosotros pretenden ser un reflejo de esos sistemas.
Si conseguimos anticipar sus “alertas” anticipamos los movimientos.

Siguiendo esas premisas advertimos de la situación del S&P500 desde finales de octubre y durante el pasado mes decíamos, por ejemplo:
El 27/01: “…a finales de octubre pasado (precio sobre los 2580) empezamos a observar los elevados grados de sobrecompra en los indicadores a medio y a largo en este futuro. A pesar de ello ha seguido subiendo, con ligeras correcciones, pero con una clara tendencia a aumentar estos valores. Son anormales, estadísticamente hablando, la mayoría de ellos. Pero en el largo los valores de RSI de 88 (actuales) son insólitos (nuestra serie empieza en 2009 y no hay precedentes superiores a 77). Si a ello le añadimos unos estocásticos en 95-96, valores tocados en solo dos ocasiones, la situación es de máximo riesgo
El 22/01: “siguen los indicadores en sobrecompra pero alcistas manteniendo las expectativas de continuidad en las revalorizaciones pero con mucha prudencia por la altura. Recordemos que empezamos el mes con los 2677 y estamos un 6,13% arriba, si continuase, anualizado, sería de un 98%!!!”



Y finalmente remarcar el aviso, del que nos sentimos orgullosos, del pasado día 29 cuando detectamos un probable cambio de tendencia.

sábado, 12 de agosto de 2017

Entrada 3. La física. La mecánica cuántica. El análisis técnico. El valor de la acción.

Ideas previas III. Características. Diferencias.
La misma “paradoja” del bar “El Farol” es extrapolable al caso de las acciones.
El suceso ocurriría cuando una cantidad importante de inversores (o agentes con volumen importante) considera, aplicando todos el mismo método o haciendo caso de las mismas opiniones (por ejemplo siguiendo el análisis fundamental o a un gran gurú), que comprar unos determinados valores o acciones es bueno, que hay buenas perspectivas de revalorización. Cuanta más gente lo haga más subirán las acciones convirtiendo al método (o al gurú) en bueno cuando a lo mejor no lo era. Para los inversores que tengan las acciones previamente o bien se suban al carro a tiempo, claro, el método será calificado de bueno. Pero los agentes que “ganarán” serán los que están en minoría (vendiendo) en el momento oportuno (son los llamados juegos de minoría). Fijémonos en la relevancia del factor tiempo del suceso. No podemos separar el valor del tiempo; característica común al análisis de los fenómenos físicos.
Primer aspecto clave que hizo continuar en esa línea de razonamiento. Pensemos en la analogía con la teoría de la relatividad y con el concepto de espacio del tiempo introducido por Einstein. El espacio tiempo ya no será un espacio separable del objeto o sistema a estudiar; ahora el espacio estará curvado por la acción de las masas. Existirá una influencia en las trayectorias de luz en el espacio al pasar cerca de importantes masas o mejor dicho la luz (fotones u ondas) seguían las trayectorias rectilíneas en el espacio-tiempo.
O sea que podríamos decir que si el precio de la acción se mueve en el espacio y depende del tiempo su trayectoria puede verse afectada por la presencia de “masas” importantes ¿qué representará o hará la función de las masas en la evolución del precio de la acción? ¿El volumen de dinero? O sea ¿la evolución del precio estará afectada por el número de observadores? ¿Pueden jugar el número de inversores o el volumen de las transacciones el mismo papel que una massa sobre la trayectoria de luz? ¿Y ese efecto sobre la evolución puede ser cuantificado?
En el análisis técnico un factor importante en las variaciones del precio es obviamente el volumen. Como comentábamos en la simbología con el problema del bar “El Farol” el hecho de que muchos inversores escojan la misma opción “adultera”  o condiciona el resultado.
Además del efecto “volumen” estamos introduciendo una variable espacial en el desarrollo del valor (o partícula). Nótese que estamos realizando otra asociación: entre una partícula física y el precio.

martes, 8 de agosto de 2017

Entrada 2. La física. La mecánica cuántica. El análisis técnico. El valor de la acción.

Ideas previas II. Características. Diferencias.
Existe una característica, que en principio, nos puede parecer diferenciadora entre los sistemas físicos y los económicos.
Si tenemos presentes los casos de leyes empíricas, obtenidas a partir de situaciones controladas donde se han extraído unas determinadas conclusiones sobre la evolución de las variables, es obvio que las condiciones que se dan en los mercados no son de la misma tipología que en los sistemas físicos. Reproducir unas condiciones en los mercados es muy difícil o imposible; por el contrario en algunos sistemas físicos podemos manipular las variables de entrada para observar los cambios en los resultados.
Pero la ciencia no solo utiliza un método inductivo, no todos los fenómenos físicos son reproducibles en las misma condiciones de partida, si no que puede partir de una ley que rige un mismo tipo de fenómenos y si los resultados de un experimento no concuerdan con esa ley, ésta se reformula o modifica para englobar el nuevo suceso. Como ejemplo de la metodología: el paso de la física newtoniana a la física relativista (sintetizando podríamos decir que la última englobaría la primera cuando estamos en velocidades próximas a la de la luz). Como ejemplo de campos donde existe parecida dificultad: la astrofísica o la física del aire son lugares donde la repetición del experimento se hace imposible o prácticamente imposible.
Por lo tanto una característica que en principio podría pensarse como diferencial vemos que no es realmente así. Entonces, por lo menos respecto a esta “diferencia”, el método en sí no debe ser un problema para la aplicación a este campo.
Otra diferencia, como decíamos, importante sería la acción del observador sobre el resultado. Estamos en el ámbito de una ciencia social donde toma preponderancia la acción del individuo o del colectivo. En el caso de la evolución del precio de una acción los inversores juegan un papel determinante. Entender el comportamiento de los agentes que intervienen en el valor del precio es un factor clave, a diferencia de la mayoría de fenómenos físicos a los que estamos habituados. Que llueva o no, no dependerá del observador, a menos que uno piense que si no coge el paraguas lloverá.
Un ejemplo de sistema donde el papel del “agente” es relevante es el llamado problema del bar “El Farol”. La gente quiere ir a un bar pero siempre y cuando no haya demasiada aglomeración porque si no ya no es apetecible. Si todos emplean un mismo método para decidir si ir o no a ese bar y la conclusión es entonces la misma: todos van y el bar ya es “no deseable”. Un método que era bueno, a priori, resultado ineficiente (juegos de minoría).

lunes, 7 de agosto de 2017

Entrada 1. La física. La mecánica cuántica. El análisis técnico. El valor de la acción.

Ideas previas I. Planteamiento inicial.
¿Por qué no aplicar metodología de análisis de los fenómenos físicos a la evolución del precio de  las acciones, a los mercados financieros, a la economía…?
¿Qué diferencias hay entre el ámbito de actuación “clásico” de la física y el económico? ¿Hay diferencias entre un sistema u otro? ¿Impiden la aplicación de una metodología científica, del método científico?
Éstas fueron algunas de las preguntas que dieron lugar al sistema de análisis utilizado.
Con esas cuestiones razonamos e intentamos encontrar ese método científico que permitiese establecer unos resultados medibles y valorables.

Cuando hablamos de sistemas físicos nos referimos a un conjunto de objetos relacionados entre sí donde estudiamos las propiedades de la materia y la energía (y su relación) mediante un modelo matemático.
Y cuando hablamos de aplicar esa metodología, a la economía, a los mercados financieros o a las acciones, nos estamos refiriendo a su utilización en ámbitos mucho más diversos, pero los cuales pueden ser integrados dentro de un sistema, definido previamente, sean o no como variables externas o internas. En este caso, el estudio del sistema estará centrado en la magnitud: precio de la acción o valor de un índice, futuro etc.
(Nótese que aunque haremos servir valor o precio indistintamente lo haremos desde un punto de vista cuantificable y de estudio sin entrar en discusión en las diferencias valor-precio).
Las leyes físicas intentan explicar y/o determinar la evolución de un sistema. Dichos sistemas son de una gran variedad. Abarcan desde el estudio de las partículas subatómicas hasta la cosmología (con los puntos en común actuales) pasando por otros campos como la meteorología, la óptica, la termodinámica etc. En todas estas ramas de la física existen leyes que rigen los diferentes sistemas. De hecho, la síntesis de  todas estas leyes en uno de los campos de estudio actuales (teorías de gran unificación).
Respecto al precio, ya diferencia con el objeto de estudio, parecería que en principio, existe un efecto del manejo de recursos por parte de los individuos de la sociedad y, por lo tanto, a su valoración subjetiva (aunque se realicen o apliquen metodologías más o menos objetivas) mientras que en el objeto físico estudiado. Hemos dicho “en principio” porque los efectos del observador son estudiados desde el campo de la física cuántica y, por lo tanto, tal diferencia, si la tratásemos, o encontrásemos la manera de tratarla, de la misma manera, podría ser salvable.


Las leyes físicas pueden obtenerse, sintetizando, de dos maneras, experimentalmente, reproduciendo la evolución de diferentes variables llegando a conclusiones o enunciados generales desde un caso particular; o inferirlas a partir de un resultado y contrastarlas con experimentos (validarlas).
A partir de aquí intentamos señalar las características peculiares que deben tenerse en cuenta para extrapolar la metodología a mercados financieros, en la evolución de los valores de las acciones o bien en la economía

sábado, 21 de febrero de 2015

DESENCUENTRO Grecia-eurogrupo.


Aunque no es costumbre comentar los variados entresijos político- económicos que surgen y son noticia, no por ello dejan de suscitarnos interés y por lo tanto utilizaremos la entrada de hoy para ofrecer una visión diferente respecto al tema que ha llenado variedad de artículos de prensa económica durante ésta semana.

Nos planteamos, después de leer diversidad de opiniones de diferentes medios con variedad ideológica, las siguientes preguntas:
¿Es la posición del gobierno griego insostenible? ¿Cederá el eurogrupo? ¿El actual compromiso pervivirá en el tiempo?
Numerosos son los artículos y numerosas las opiniones de expertos respecto al duelo que vivimos. Posiciones enfrontadas que podríamos esquematizar en dos premisas de partida, aunque existen, también, mezcolanza  de ambas en algunos articulistas, por supuesto. De esas posiciones, una de ellas está basada en la prevalencia de los compromisos adquiridos por el país heleno y la otra en la necesidad de atender, por encima de ello, la  opinión democrática de uno de los países de la zona euro. Las dos pueden englobar otros puntos de partida; por ejemplo la opinión manifestada por los representantes elegidos democráticamente, del resto de países.
Éstas son las premisas que como ciudadanos de a pie podemos llegar a dilucidar y que a nivel ético o filosófico han sido ampliamente debatidas por a grandes pensadores así que lo que intentaremos ofrecer es una visión diferente buscando reformular la cuestión, encontrando la buena pregunta que nos haga avanzar en la resolución. Probemos:
¿A quién beneficia el no-acuerdo o semi-acuerdo eurogrupo- Grecia?
En un principio podría parecer que a nadie. Los alemanes “obstinados” con sus políticas de austeridad no parecen conseguir que el gobierno griego cumpla con el plan previsto y a su vez éste no ha conseguido con medidas de “presión” imponer una línea según el crecimiento.  Habría que matizar que en éste aspecto también hay gran variedad de opiniones, pero a grandes rasgos no vemos un ganador claro.
Vamos más allá, cuando mencionamos los entes eurogrupo y gobierno griego ¿A quién nos estamos refiriendo?
 Pregunta de difícil resolución. Reformulemos des del punto de vista de mercado o del dinero.
¿Hasta ahora a quién ha beneficiado la falta de entente?
Habrá diferentes aspectos en el mercado (que se podrían analizar con detalle) pero hay uno que claramente beneficia a las grandes empresas exportadoras y sobre todo, en éste caso, las alemanas: la depreciación del euro.
O sea que aunque parezca lo contrario, aunque los ministros alemanes “despotriquen” de la falta de responsabilidad del gobierno griego, resulta que los más beneficiados de ésa actitud son, ahora mismo, las grandes empresas alemanas (otro  tema es qué significa “alemanas”).
Por lo tanto, y sin ir más allá, ¿continuará la indefinición? Nos atrevemos a augurar que sí, aunque tampoco conocemos, ni nos dejan, todos los vericuetos asociados al tema.
Una humilde opinión